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Lunes, 11 Febrero 2019 21:56

INTI ILLIMANI HISTORICO

Inti-Illimani, Sol del Illimani en la lengua aymara, en alusión al nevado imponente que se yergue en las alturas andinas de La Paz, Bolivia. Es el nombre con que el grupo fue bautizado en agosto de 1967 por el guitarrista Eulogio Dávalos, dada la fuerte pasión por la música del altiplano andino que ya en sus inicios muestra el grupo. Después de cuarenta años transcurridos desde entonces, su nombre se identifica con la historia musical del continente latinoamericano, con sus instrumentos más característicos, con la historia de sus pueblos y los del mundo, sus luchas, con su geografía y sus sabores. Inti-Illimani es música. Más aún, es cultura.

Nacido en mayo de 1967 en el seno de la Universidad Técnica del Estado, Inti-Illimani se constituye rápidamente en uno de los grupos emblemáticos del movimiento musical chileno conocido como "la nueva canción chilena”. Su trabajo instrumental multifacético, entrecruza disciplinas muchas veces separadas, lo popular y lo clásico unidos para mostrar el folclore de un país imaginario, pero también real.

Inti-Illimani, bajo la dirección del más joven de sus integrantes, Horacio Salinas, graba los ocho primeros y decisivos discos entre 1969 y 1972. Este es el grupo que colabora con Víctor Jara, que graba arreglos del maestro Luis Advis y su obra Canto para una semilla, basada en las Décimas de la gran Violeta Parra. Es aquí donde se fragua el estilo e identidad de Inti-Illimani. En esta época, el grupo realiza giras por la mayoría de los países latinoamericanos.

El golpe militar chileno de septiembre de 1973 los sorprende en una gira por Europa y deciden fijar su residencia en Roma, Italia, acogiendo la pronta solidaridad y afecto del pueblo italiano. Durante sus 15 años de exilio político aumenta su presencia en escenarios de países de todos los continentes, tocando varias veces en localidades fronterizas con Chile. Su canto es una bandera por la libertad y la solidaridad, así como un vibrante momento de fiesta musical latinoamericana. Inti-Illimani ensancha su raíz en el exilio e incorpora aires mediterráneos y celtas en sus composiciones, aunque siempre con el sello inconfundible de la música latinoamericana. De esta época son los discos clásicos del exilio de Inti-Illimani, Palimpsesto (1980), Canción para matar una culebra (1978) o Imaginación (1984). Durante su estancia en Italia, 1973–1988, Inti-Illimani colabora con grandes músicos, como el célebre guitarrista John Williams y el flamenco Paco Peña, el gran compositor napolitano Roberto de Simone y el artista británico Peter Gabriel.

El retorno a Chile en 1988 y la vuelta de la democracia también marca otra etapa en la vida del grupo. Continúan las giras por el mundo y el trabajo conjunto con grandes músicos. En este período se producen los CD Leyenda (1990), Andadas (1993) y Arriesgaré la Piel (1996) con el que obtienen un disco de oro. Este período se caracteriza por la exploración de sonidos y ámbitos musicales anteriormente no abordados, siempre vinculados a la raíz latinoamericana.

Más de 40 son las producciones discográficas en su trayectoria musical. Innumerables son asimismo sus premios y reconocimientos. La historia de Inti-Illimani, está traspasada e influenciada por los tiempos y vientos sociales. Períodos de lucha por los derechos humanos y la independencia de sus naciones, de reconocimiento de sus culturas, de vivencias que dignificaron a los habitantes del continente latinoamericano. Ha sido también una alianza de intereses humanos, musicales, morales e intelectuales.

A partir del año 2004, Inti-Illimani Histórico, con tres de los integrantes del legendario grupo al que se unen nuevos componentes, desarrolla su propia historia asumiendo este nombre como su denominación oficial. Álbumes como Esencial (2006), Travesura (2010) o Fiesta (2016) configuran esta nueva etapa. La promoción de ese último disco durante el 2017, y una serie de presentaciones donde retoman el Canto para una semilla – junto a Quilapayún-, son algunas de las actividades con las que han celebrado los 50 años de vida de Inti-Illimani.

Junto a los históricos miembros, Horacio Salinas, Horacio Durán y José Seves, conforman en la actualidad el grupo, Camilo Salinas, Fernando Julio, Danilo Donoso y Hermes Villalobos.

FORMACIÓN

HORACIO SALINAS
Voz, guitarra, dirección
HORACIO DURÁN
Voz, charango
JOSÉ SEVES
Voz, guitarra, percusión
CAMILO SALINAS
Acordeón, teclados
FERNANDO JULIO
Voz, bajo, contrabajo, guitarrón
DANILO DONOSO
Voz, batería, percusiones
HERMES VILLALOBOS
Voz, flautas, quena

ÚLTIMO TRABAJO
Esta nueva placa, que fue grabada en La Habana y en el estudio que Silvio Rodríguez donó a la comunidad, cuenta con 11 canciones de gran sonoridad festiva, con textos del poeta cubano Nicolás Guillén, que incluye la participación del maestro Francisco Amat, el gran “Tresero” cubano. El álbum viene a coronar los 50 años de la destacada banda.
“Es una placa de gran fuerza y pensando en la fiesta de estos 50 años. Hay temas inéditos y reediciones de temas bailables históricos como Mulata, La Fiesta eres Tú, La Fiesta de San Benito, Bailando Bailando, Doña Flor, entre otros.”, comenta su integrante Horacio Salinas.
El disco cuenta con las colaboraciones de los cantantes Diego el Cigala, con quien trabajaron previamente en el disco Travesura donde cantó La Tarara; y la artista peruana Eva Ayllón.

GIRA 2019

Fragmentos de un sueño

Espectáculo de Inti-Illimani Histórico que repasa los temas de Fragmentos de un sueño, su vigésimo tercer álbum de estudio.
La placa de 1987 -llamada originalmente Fragments of a Dream-, fue grabada con la colaboración de John Williams, guitarrista clásico australiano, y Paco Peña, guitarrista de flamenco. Fue en Londres donde surgió la idea de crear este disco, luego de que ambos guitarristas participaran como invitados en un concierto de la agrupación chilena en dicha ciudad.
Éste fue el último trabajo que el grupo publicó durante sus años de exilio en Italia, y gravita principalmente en lo instrumental, con canciones como “Danza di calaluna”, “El mercado de Testaccio” y “El corazón a contraluz”.

Justicia

Inti-Illimani Histórico y Quilapayún celebran unidos sus obras cumbre. El espectáculo es un homenaje al cantautor chileno Víctor Jara. Los dos grupos compartieron el exilio, su mirada de la vida, las canciones, hasta las separaciones, pero, ante todo: la amistad.
Ambos interpretan juntos, después de más de 50 años de historia, entre otras, las dos obras cumbres de la Nueva Canción Chilena: “La cantata Santa María de Iquique” (Quilapayún) y “Canto para una semilla” (Inti Illimani).
“Mezclaremos nuestras habilidades en conjunto tanto en lo coral como en lo instrumental”, cuenta Horacio Salinas, fundador de Inti Illimani Histórico. “Haremos los repertorios de ambos grupos en conjunto. Eso nos da la posibilidad de buscar nuevas sonoridades, se multiplican los recursos, se obtiene un sonido distinto, más poderoso, del que podemos obtener cada uno por su lado” dice Eduardo Carrasco, fundador de Quilapayún.